Temacapulín

12 años de resistencia
Temacapulín
La lucha incansable de un pueblo
Por: Aralim Figueroa, Gilberto Guerra y Saira López.

Vista del pueblo de Temacapulín desde uno de los cerros que lo rodea.
Acerca de Temaca
La comunidad de Temacapulín se ubica en la región conocida como los Altos de Jalisco, pueblo perteneciente al municipio de Cañadas de Obregón, Jalisco. Según datos del Registro Civil, cuenta con 569 habitantes según cifras del año 2009, dividiéndose casi equitativamente entre hombre y mujeres.
La mayoría de las personas que habitan la comunidad son originarios del poblado, sus familias tienen varias generaciones viviendo en este lugar, el promedio de población le pertenece a las personas adultas, debido a que el crecimiento demográfico ha ido disminuyendo, pues quienes en algún tiempo tenían hasta 12 hermanos, ahora solo tienen 2 o 3 hijos.
Las principales actividades económicas son la agricultura y la albañilería, las cuales por lo general se combinan. Los principales cultivos son el chile, el maíz, la jícama, el camote, el frijol y la cebolla; sin embargo la pesca y la ganadería han formado parte importante en la economía de la población. Recientemente se han desarrollado otras actividades como el comercio, los restaurantes, hoteles y la prestación de servicios que se derivan del turismo que se interesa en visitar las aguas termales que se encuentran en el pueblo.
Durante el desarrollo de la comunidad existieron dificultades, las cuales obligaban a los habitantes a salir de pueblo, dejando tierras sin cultivar y disminuyendo la actividad ganadera. Lo anterior creó un flujo migratorio muy importante en Temacapulín, que sería ahora uno de los pilares importantes en la comunidad. Los jóvenes migraban principalmente a Guadalajara, Monterrey y diversas localidades de Estados Unidos. Las actividades realizadas por las personas que migran a Monterrey es la venta de paletas de hielo, debido a la cercanía que la comunidad tiene con pueblos que tienen grandes paleterías. Debido a esto muchas familias se han separado, pero la mayoría de las personas que migran regresan a festejar las fiestas del pueblo, manteniendo una relación estrecha con la comunidad.
La fundación de Temacapulín se pierde en la historia, algunos arqueólogos indican que probablemente los primeros asentamientos indígenas se hayan dado en el siglo VI d. de c.
El nombre original en náhuatl era: Temacapollin ó Temacapolli, quedando como actualmente lo conocemos: Temacapulín, que popularmente se suele llamar: Temaca. Fray Antonio Tello señala que la etimología de la palabra proviene de Temaxcalli, que significa Baño de Vapor, seguramente se deba a la abundancia de aguas termales.
El proyecto de la presa El Zapotillo para abastecer de agua potable a los Altos de Jalisco y la Ciudad de León, tiene como características la construcción de una cortina, el área de embalse y acueducto se ubica sobre Río Verde y tiene como consecuencia el desplazamiento de varias comunidades: Temacapulín, Acasico, Palmarejo, Cofradía y Zapotillo, algunas con riesgo de quedar inundadas, de esta manera se ven afectadas las garantías y los derechos de los habitantes. Los datos precisos de la construcción son desconocidos por la población ,debido a la poca información que las autoridades han brindado, sin embargo algunos datos tomados de la página de internet de la Comisión Nacional del Agua y Comisión Estatal del Agua de Jalisco –que no siempre son concordantes– muestran lo siguiente:
Altura de cortina – 105 m
Tipo de cortina – Gravedad
Material de la cortina – Concreto
Almacenamiento – 911 Mm³
Gasto firme – 8.9 m³/ s
Longitud del acueducto – 145 km
Altura de bombeo – 550 m
Área afectada – 3, 800 hectáreas
Área de embalse – 4, 500 hectáreas
Inversión – 8, 929 MDP*
Aunque se desconoce la cifra real de inversión, en la página de CANGUA se manejan dos cantidades, la de $8, 010 MDP y $ 7, 765 MDP.
Acerca de la altura de la cortina, la última información en el twitter de Temaca es que será de 80m, dicha altura evitará la inundación del pueblo. Para conocer más acerca de la realidad actual del conflicto y de cómo es que los habitantes han vivido esta lucha, viajamos al pueblo en una práctica de campo con nuestros compañeros de clase, esto con el fin de comprender más acerca del tema.

En Temaca

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Imagen que muestra el río de Temacapulín estancado a causa de las excavaciones.
Fuimos citados a las ocho de la mañana para poder partir junto a todos los asistentes a las ocho con treinta minutos. El autobús estaba lleno, nadie había visitado al tan esperado poblado, así que las preguntas no se hicieron esperar, las conversaciones surgían de muchas partes, algunos decidieron guardar fuerzas para la caminata que nos esperaba, durmiendo lo más posible durante el viaje. Los que decidimos ir despiertos durante todo el camino, sentimos como cada minuto transcurría de las casi tres horas que duró el trayecto. La primera hora había sido fácil pues las ganas de pisar la tierra prometida eran grandes.
Una estudiante de doctorado la cual ha investigado el tema muy de cerca nos acompañó en este viaje. A lo largo del trayecto nos comentó acerca del que es actualmente su tema de tesis, el cual aboga por los derechos de los habitantes del poblado de Temacapulín. Otro hecho destacable fue la compañía del intérprete Abisai Alcalá, quien traducía todo lo que ella nos comentaba para nuestros compañeros sordos. La estudiante nos alentó a ejercer respeto ante la comunidad y sus alrededores, así como a interesarnos por la problemática con la que viven día con día. Así, transcurridos los últimos minutos, el autobús arribó en el poblado de Temacapulín.
Descendimos del autobús y nos reunimos haciendo un círculo donde el profesor nos compartió las instrucciones acerca de lo que constituiría nuestro recorrido. Fue entonces cuando emprendimos la primer parte de la caminata. Fue ese el momento en que los rostros de nuestros compañeros parecían iluminarse más allá de lo que podían encenderse naturalmente con los intensos rayos del sol.  Lo que parecía imprescindible fue hacer uso de las cámaras fotográficas para poder captar inmortalmente el resplandor de cada calle recorrida del pueblo recién conocido. A cada paso nos encontrábamos con algo nuevo, letreros y murales pintados que reflejaban sus inconformidades y la determinación de la gente a no abandonar sus hogares.
Nuestra primera parada fue el mesón “Mamá Tachita” en donde más tarde comeríamos los alimentos que la cocina del lugar había preparado para nosotros. Nos dieron la bienvenida cálidamente y nos invitaron a conocer más a fondo acerca de su historia y sus motivos para quedarse. El mesón es hogar además de comida deliciosa, del señor Don Poncho, quien sería nuestro guía. Nos dijeron que nuestro siguiente punto a conocer sería en la punta del cerro, exactamente donde se podía divisar una cruz considerablemente lejos de donde nos encontrábamos.
Emprendimos el ascenso sin pausa, fueron más de quince minutos de un caminar constante, en el que todos trataban de no efectuar pausa alguna para no entorpecer a los otros. El calor era palpable y la satisfacción que nos brindaba llegar a la cima era fascinante. En el primer puesto se colocaban el profesor Jorge y don Poncho que esperaban pacientes a que el último alumno llegara para que así don Poncho pudiese comenzar a contarnos la historia de su pueblo. Él muy amablemente dijo que respondería cada una de nuestras preguntas y así fue.
¿Cómo fue que inició el conflicto?
En 1945 llegó recursos hidráulicos a hacer estudios a Temaca tres kilómetros arriba para hacer la presa de la Zurda, en 1956 se inició la presa de la zurda trabajaron como desde el 56 al 58, llegando las elecciones del presidente López Mateos se acabó el presupuesto, y ya no volvieron a intentar a hacer otra presa, hasta que Salinas de Gortari vino a iniciar otra vez, llegó en helicóptero y puso en este cerro la primera piedra para la presa de la Zurda. Pero con las explosiones del 92 en Guadalajara se suspendió la construcción de la Zurda, solo se hizo la presa del Salto y de Calderón porque los recursos se fueron para ayudar a los damnificados y ya.  A finales del sexenio de Vicente Fox se inició un trabajo por San Nicolás, pero los habitantes hicieron mucha resistencia porque la cortina iba a estar en su pueblo, allí iba a ser la cortina, y pues no permitieron que las máquinas llegarán a iniciar el trabajo. Pues ya luego Ramírez Acuña le dijo a la comisión nacional del agua, saben que, río abajo en donde no afecten pueblos ni tierras fértiles, ahí hagan su presa, y escogieron Zapotillo. Pero Zapotillo nos alcanza a perjudicar, luego Emilio González Márquez dijo, pues que la hagan a 105 metros y entonces el pueblo pues iba a quedar totalmente inundado, entonces empezó la lucha fuerte, pero como Emilio no pidió permiso al Congreso se metió una controversia institucional y la Suprema Corte de Justicia nos hizo caso, nos ha atendido y está suspendida la obra a 105 metros, si se realiza nada más va a quedar a 80, y a 80 metros el pueblo va a quedar a salvo, algunas embestidas podrían llegar ahí por donde está el panteón, por ahí puede llegar el agua cuando llegue a llover mucho, y aparte si se realiza el acueducto hacia León la presa pocas veces va a tener agua, y pues menos nos afectaría pero también hay otra lucha, no quieren dejar que el agua se vaya a León, sabe quien gane, Jalisco o Guanajuato, y ese es el problema que ha tenido el pueblo, que lo han querido inundar desde hace muchos años, cuando la presa de la zurda no hubo nada de resistencia porque tienen campamentos para los trabajadores, había mucho dinero rolando y estábamos contentos pero ahora que se dio la de Zapotillo no lo permitimos y ahí estamos con defensa todavía.
¿Cómo fue que comenzó la lucha?
Una vez vimos hasta dónde llegaba el agua en caso de que inundaran, y llegaba como a la mitad de este cerro, en una película simularon a donde iba a llegar el nivel del agua entonces ahí empezó la lucha, no nos vamos a salir del pueblo, ¡hagan su presa pero no nos salimos!, ¡haganla y no nos vamos a salir! Y así estuvimos y les diré que de los habitantes del pueblo algunos veinte ya vendieron su casa más o menos o negociaron por terrenos, pero queda como el 80% de la población que vive aquí y que no se va a salir.
¿Existe conflicto entre los que se quedaron resistiendo y los que vendieron sus casas?
Nos aconsejaron que no hiciéramos conflicto, que los dejáramos, y ahora nos preguntan: y que va a suceder con esos que vendieron sus casa, no pues si hay modo los vamos a correr nos quedamos con sus casas, cuando hicieron su trato les dijeron, si el agua no llega se quedan con su casa, pero si llega se tienen que salir.
¿Cómo fue que un pueblo tan pequeño pudo tener tanto impacto para detener la construcción de la presa el Zapotillo?
Pues la resistencia del pueblo se debió a que el pueblo con sus 350 habitantes, pero aparte hicimos algo con los hijos ausentes, los de Monterrey, los de California, los de Guadalajara y estamos en  contacto con las nuevas tecnologías, ponen noticias, porque así somos casi diez mil habitantes, casi en todos los estados hay personas de Temaca, y en tres o cuatros estados de la unión americana donde hay habitantes. En el 2008 hicimos el Movimiento contra presas y la conservación del río, y fue una reunión nacional de todos los habitantes de la república que tienen conflictos con presas, y aquí se reunieron, En 2010 del 1 de octubre al 7 de octubre, no recuerdo como se llama esa organización que cada cinco o cada diez años hacen una reunión, la primera fue Tailandia, la segunda en Brasil, una reunión mundial y la tercera le tocó a México pero la base fue en Temaca, también mundial una semana estaban aquí los de la India, los de África todo Europa estaba aquí, Rusia, orientales de Japón de China había aquí, conseguimos habitaciones para todos, había delegaciones de tres personas, de una persona de cada nación, de Latinoamérica todos estaban aquí y nos dio más fuerza porque se difundió mundialmente entonces el 20 de noviembre de ese mismo año una manifestación en todas las embajadas de México protestando contra la presa del Zapotillo, entonces se difundió bastante. Yo ya conozco toda la república mexicana yendo a visitar problemas similares al de aquí, nos invitan , vamos y yo ya fui a Guatemala, otros ya fueron a Brasil, a Colombia; a la ONU también ya fuimos, de ahí se hizo un movimiento grande, creemos que a eso se debió la fuerza de la lucha, desde Guadalajara vienen y nos visitan mucho porque allá les tumbaron el puente de arcediano y ya no lo hicieron, a Lupita Lara le tumbaron su casa y nomas ella luchó estando en pleno Guadalajara, acá en Acasico nada más queda un solo hombre y el lucha solo, está unido con nosotros tiene amparo por su terreno, lo apoyamos nosotros, le damos apoyo moral y seguimos en lucha, ¡Temaca no se raja!
Para finalizar la entrevista don Poncho nos contó una historia muy peculiar; decía que en uno de los viajes que hacían para darle difusión al movimiento se encontró con una persona, esta persona le preguntó de dónde era, don Poncho contestó que venía de Temacapulín, la persona sorprendida le dijo: “¡¿del pueblo que está desapareciendo?!”, mientras que don Poncho, con una sonrisa en el rostro le contestó: “Nombre, al contrario, está apareciendo con tanto movimiento que ha habido”, puedes sentir la pureza con la que cargan las palabras, el semblante que tienen al hablar, muestran la sensibilidad que han desarrollado a lo largo de tantos años de resistencia.
Terminada la entrevista nos quedamos admirando la vista desde la cima del cerro, fue impresionante, se podía observar cada calle y casa construida y nada más que árboles y cerros alrededor. Al concluir con su explicación y tras haber logrado recuperar un poco el aliento emprendimos el descenso.
Nuestro siguiente punto a visitar fue el río. Para llegar a éste desde el lugar donde nos encontrábamos fue necesario caminar veinte minutos. Tras esto, lo primero que se podía observar era un paisaje hermoso, en el que a simple vista no ocurría nada fuera de lo común, pero al escuchar lo que Don Poncho nos narró de este, la perspectiva cambió. El río ha quedado estancado ,comentaba don Poncho, debido a maquinas que han llegado a excavar y lo han hecho más profundo, esto hace que el agua se mueva menos y se ensucie.  La imagen era bella pero corrompida por la contaminación que se apreciaba conforme nos acercamos más a las aguas.
Regresamos al mesón donde nos esperaban ya con la mesa puesta. El lugar representaba el aire del pueblo claramente. Cada rincón destacaba su cultura, las mesas, las sillas, la cocina e incluso el baño. Fue el lugar que destacaba las diferencias con un hogar de la ciudad. Todos estábamos agotados, pero eso no impidió el poder apreciar cada parte de la arquitectura del lugar. El platillo que nos sirvieron constaba de arroz, frijol y carne en salsa con tortillas calientes y agua fresca de hierbabuena la cual sorprendió a más de uno que nunca la había probado. Este momento reconfortó a todos los presentes. Era inevitable estar agradecidos ante la amabilidad de las personas.
Al concluir la comida paseamos por los alrededores donde muchos aprovecharon la oportunidad para tomar fotos de lo que consideraron apropiado para guardar de recuerdo. Comentarios al aire no se hicieron esperar donde cada uno expresaba su sorpresa e incertidumbre ante los hechos que rodean este lugar. Apreciamos sus calles, templo, panteones, tiendas y hogares que han logrado preservar con el paso de los siglos. Finalmente la hora de partir llegó y tuvimos que abordar para emprender el camino de regreso, no sin antes mirar estas tierras por última vez y agradecerle por todo lo aprendido.

La lucha por Temaca no termina, su gente no se rinde

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Una muestra del arte urbano que abunda en Temacapulín.
La lucha de la comunidad ha dependido mucho de los hijos ausentes, los cuales fueron y siguen siendo punto crucial en la difusión y visibilización de esta problemática. Otros actores relevantes en esta lucha han sido las organizaciones civiles que se han solidarizado con Temaca, las cuales han tenido papel importante en la injerencia política y las cuestiones jurídicas del conflicto.
Temacapulín es muestra de resistencia, del poder de la organización de las personas y la forma en que mantienen sus relaciones. Logran que la resistencia se vuelva una alegre rebeldía en un pueblo que lo único que exporta es tranquilidad. Son prueba viva de que la unidad genera resultados, los transforma, los vuelve fuertes, nos demuestran que aún existen cosas por las que vale la pena luchar y que la organización comunitaria puede lograrlo todo

Comentarios

  1. Su reportaje está muy completo, sus fotografías visten muy bien su información. Me gustó que hayan escogido un tema que vale la pena sacar a la luz, además de que demuestra una experiencia muy enriquecedora!

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